Facebooktwittergoogle_pluspinterestmailFacebooktwittergoogle_pluspinterestmail

Dar una medicación oral a nuestro puede ser toda una aventura, por lo que aquí te damos algunos trucos para que tenga un final feliz.

La idea no es dar la pastilla por las malas y que tanto nuestro gato o gata, como nosotros, pasemos un mal rato, ya que al final nos será imposible continuar el tratamiento.

Lo primero de todo es mantener en todo momento la calma y la confianza.

Trucos que pueden ayudar:

  • Tener todo preparado con antelación, es muy importante que nuestra gata o gato no nos vea cuando lo preparamos, si no “desconfiará” de ese premio
  • Si lo hacemos entre 2 personas es más fácil, ya que una puede aguantar al gato mientras la otra da la medicación.
  • Siempre que sea posible, dar medicaciones palatables o bien mezclarlas con algun premio que nuestro gato adore (p.ej: malta, comida en lata…). En estos casos dar la medicación cuando nuestro gato tenga hambre, así será más fácil “engañarlo”, para ello, podemos retirar la comida unas horas.

Si no se lo toma con el premio o la comida, nos toca darlo directamente en la boca:

  • Colocar nuestro gato o gata en una superficie estable y que no sea resbaladiza
  • Si lo hacemos entre 2 personas, 1 coge al gato con delicadeza, de las patas de delante a la altura del pecho, y la otra persona administra la pastilla cogiendo la cabeza con la mano izquierda, si es diestra, o la derecha si es zurda, para con la otra mano, que tiene la pastilla, abrir la boca con el dedo corazón haciendo palanca entre los colmillos inferiores, y una vez abierta, poner la pastilla en la base de la lengua, si es posible, para finalmente mantener la boca cerrada masajeando el cuello para favorecer que se trague la medicación.
  •  Si estamos solos, una buena opción puede ser en el suelo o en nuestra falda, delante de nosotros con nosotros arrodillados, poniendo el culete del gato entre nuestras piernas (evidentemente sin chafarlo!!!), y mientras hacemos mimos para calmar a nuestro felino o felina, vamos cogiendo la cabeza con la mano izquierda, si somos diestros, o la derecha si somos zurdos, para con la otra mano, que tiene la pastilla, abrir la boca con el dedo corazón haciendo palanca entre los colmillos inferiores, y una vez abierta, poner la pastilla en la base de la lengua, si es posible, para finalmente mantener la boca cerrada masajeando el cuello para favorecer que se trague la medicación.
  • Podemos considerar que el gato o la gata se han tragado la pastilla cuando sacan la punta de la lengua o bien si evidenciamos que han deglutido
  • Algunas medicaciones requieren que demos un poco de agua justo después de administrarlas para evitar lesiones en el esófago, con lo que nos hemos de informar bien.
  • Si en un primer intento no lo conseguimos, NO PERDAMOS LA PACIENCIA, y realizamos un segundo intento, siempre y cuando nuestro gato o gata no esté excesivamente nervioso o nerviosa.
  • Podemos ayudarnos con una toalla para “arropar” a nuestra gatita o gatito.
  • También existen jeringas especiales para administrar pastillas o cápsulas que puede encontrar en el veterinario.
  • En el caso que la medicación sea líquida, es mejor administrarla con una jeringuilla por el lado de la boca entre los colmillos y molares. Nunca apuntar al fondo de la boca ante el riesgo de que nuestro gato o gata se atragante o algo peor.
  • Como hemos dicho al principio, todo esto lo hemos de hacer con sumo cuidado y paciencia, y si lo conseguimos, premiar a nuestro gato para recompensárselo.
  • Si nos es imposible, consultar siempre con el veterinario sobre otras opciones de medicar.
  • Ponemos a disposición el siguiente vídeo de la International Society of Feline Medicine, de la cual somos miembros, para hacerlo aún más sencillo:
    https://www.youtube.com/watch?v=52oLV6aIBU4